Renta. Declaración individual o conjunta. Divorciados, parejas de hecho.

Renta. Declaración individual o conjunta. Divorciados, parejas de hecho.

DGT CV 25-9-18

Algunas situaciones familiares generan dudas sobre la posibilidad de presentar declaración conjunta en el IRPF. Recuerde cuándo puede presentarla y las reducciones aplicables si lo hace…

​Conjunta. Si usted es el único miembro de su familia que obtiene ingresos, presentar la declaración de IRPF de forma conjunta le supondrá, en general, un coste fiscal inferior.

Casado, separado o viudo

Unidad familiar. La declaración conjunta afecta a todos los miembros de la unidad familiar:

  • Biparental. Si usted está casado puede tributar conjuntamente con su cónyuge y bien con sus hijos menores de edad o incapacitados judicialmente. Apunte.  En este caso tendrá derecho a una reducción de 3.400 euros (si su tipo marginal es del 45%, se ahorrará 1.530 euros al año).
  • ​Monoparental. Si usted es viudo o soltero, o está separado legalmente, también puede tributar conjuntamente con sus hijos (menores de edad o incapacitados judicialmente) si tiene su guardia y custodia. En este caso la reducción es de 2.150 euros.

Custodia compartida. En caso de custodia compartida, usted y el otro progenitor deberán ponerse de acuerdo sobre quién puede tributar conjuntamente con los hijos (sólo uno puede hacerlo). Una opción en estos casos es establecer, por ejemplo, que cada año lo haga uno. ¡Atención!  No se confunda: en caso de varios hijos comunes no es posible «repartirse» los hijos a efectos de la declaración conjunta. Todos los hijos deben tributar a la vez con el mismo progenitor.

Parejas de hecho

No estamos casados. Si usted convive con su pareja sin estar casado, no podrán declarar conjuntamente (las parejas de hecho no se equiparan a los matrimonios a estos efectos). Y si tienen hijos comunes:

  • Uno de ustedes podrá declarar conjuntamente con ellos como en el supuesto de una persona separada (deberán decidir quién lo hace).
  • ​Si ambos progenitores residen en la misma vivienda, la reducción de 2.150 euros no será aplicable (para disfrutar del incentivo, el progenitor que presenta la declaración individual debe residir en otro domicilio).

Me separo y me vuelvo a casar

Con custodia. Si usted está separado, tiene la guardia y custodia de sus hijos e inicia una nueva relación, tenga en cuenta:

  • Mientras no vuelva a casarse mantendrá el derecho a declarar conjuntamente con sus hijos y disfrutará de la reducción de 2.150 euros (sólo se pierde al convivir con el otro progenitor).
  • Si se casa, la declaración conjunta deberá incluir también a su nuevo cónyuge y los hijos de éste (al convertirse en una familia biparental, la reducción será de 3.400 euros). ¡Atención!  No obstante, si su nuevo cónyuge obtiene rentas, es posible que no les resulte a cuenta la declaración conjunta.

Sin custodia. Si usted está separado legalmente, no tiene la custodia de sus hijos menores y se vuelve a casar, Hacienda (con un criterio discutible) no le permitirá tributar conjuntamente con su nuevo cónyuge. ¡Atención!  En la declaración conjunta es necesario incorporar a todos los hijos menores, y como en su caso eso no es posible (precisamente porque no tiene su custodia), sólo podrá presentar declaración conjunta con su nuevo cónyuge una vez sus hijos ya sean mayores de edad.Para poder disfrutar de la reducción deberá estar casado (o separado pero con la custodia de los hijos). En caso de parejas de hecho con hijos comunes, uno de los padres puede tributar conjuntamente con los hijos, pero sin reducción.​

Reglas generales y especiales de la tributación conjunta

DGT CV 25-9-18

​El régimen de tributación conjunta de los miembros de la unidad familiar, cuando opten por el mismo, es básicamente idéntico al régimen de tributación individual de cualquier contribuyente del IRPF. Ello supone:

a) Aplicación de las reglas generales. Se aplican las reglas de tributación individual sobre determinación de la renta, base imponible y liquidable y deuda tributaria, sin que proceda, como regla general, elevar o multiplicar los importes o límites cuantitativos en función del número de miembros de la unidad familiar.

b) Acumulación de rentas. Se acumulan todas las rentas obtenidas por los miembros de la unidad familiar.

c) Responsabilidad solidaria. Todos los miembros de la unidad familiar quedan solidariamente obligados frente a la Hacienda Pública al pago de la totalidad de la deuda tributaria resultante de la declaración conjunta.

d) Compensación de partidas negativas. En la tributación conjunta, son compensables, con arreglo a las normas generales, las partidas negativas realizadas y no compensadas por cualquiera de los contribuyentes integrantes de la unidad familiar en períodos impositivos anteriores. Ello con independencia de que en los períodos en que se produjeron hubiesen tributado individual o conjuntamente (DGT CV 10-5-17).

Así, por ejemplo, es compensable en la declaración conjunta del año 2018 una pérdida patrimonial tenida por la esposa en su declaración individual del año 2015.

Por el contrario, en la tributación individual, esas partidas, lo mismo si provienen de un período en el que los miembros de la unidad familiar tributaron conjuntamente como si provienen de uno en que lo hicieron de forma individual, solo pueden ser compensadas por el contribuyente a quien corresponda, de acuerdo con las reglas de individualización de rentas.

Por ejemplo, en la declaración individual que en el año 2018 presenta el marido, no puede compensarse una pérdida patrimonial que tuvo la esposa en el año 2015, siendo indiferente a estos efectos que la declaración de 2015 fuera individual o conjunta.

En cuanto a las reglas especiales, hay que tener en cuenta las siguientes:

a) Reducciones de la base imponible. El límite máximo de la reducción por aportaciones a sistemas de previsión social, el de los sistemas de previsión social a favor de personas con discapacidad y el límite de las MPS de deportistas profesionales, se aplica individualmente por cada mutualista, partícipe o titular integrado en la unidad familiar.

b) Mínimo personal y familiar. Con independencia del número de miembros, el mínimo personal es de 5.550 euros anuales, incrementado o disminuido en su caso para el cálculo del gravamen autonómico en los importes que hayan sido aprobados por las CCAA. Para la aplicación de los incrementos por edad y discapacidad, se tienen en cuenta las circunstancias personales de cada uno de los cónyuges integrados en la unidad familiar.

En ninguna de las dos modalidades de unidad familiar se puede aplicar por los hijos el mínimo personal. A lo que dan estos derechos, si cumplen los requisitos, es al mínimo por descendientes que corresponda y por discapacidad.

c) Reducción especial en la base imponible. En la primera de las modalidades de unidad familiar (ambos cónyuges, con sus hijos si los hay), la base imponible, con carácter previo a las reducciones por sistemas de previsión social y aportaciones a patrimonios protegidos de personas con discapacidad, se reduce en 3.400 euros anuales. La reducción se aplica, en primer lugar, a la base imponible general, sin que pueda resultar negativa por esta minoración. El remanente, si lo hubiera, minora la base imponible del ahorro, que tampoco puede resultar negativa.

En la segunda de las modalidades de unidad familiar, la monoparental, dicha reducción es de 2.150 euros anuales, con las mismas reglas de aplicación. No obstante, la reducción no se aplica  cuando el contribuyente conviva con el padre o la madre de alguno de los hijos que forman parte de su unidad familiar.

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